Escrito por: Fabian Campanini

MAS NO ES SIEMPRE MEJOR

Los entrenadores cada días nos encontramos con preguntas de nuestros atletas como ¿Míster porque meto tan pocos kilómetros si kipchoge mete más?, ¿Porque realizo esta rutina de fuerza si he visto gente en las redes sociales que  mete más ejercicios y  con más peso?, frases como NO PAIN NO GAIN repetidas hasta el hartazgo en deportistas de alto nivel y en campañas publicitarias  han hecho un gran daño al deporte pero sobre todo a deportistas amateurs.

Después de 20 años entrenando atletas de todos los niveles entiendo que se quiera mejorar pero más no siempre es mejor, toda carga tiene un momento y un porqué dentro de la planificación.

Actualmente el avance en el estudio del entrenamiento, fisiología, biomecánica, nutrición y psicología nos permiten ser más eficientes a la hora de prescribir un plan de entrenamiento, disponemos de herramientas como GPS, potenciómetros, softwares que hacen que en control de las cargas del entrenamiento sea más eficiente y por ende no se pierda tanto tiempo ni energía en el proceso, para que rodar tantos kilómetros, si con menos a una determinada intensidad es mejor, genera menos fatiga y sobre todo menos lesiones, para que 2 horas en el gimnasio con una batería interminable de ejercicios inútiles e inespecíficos si, seleccionado aquellos que generen mejores adaptaciones para nuestra prueba con un peso acorde a nuestro nivel mejorarán exponencialmente nuestro rendimiento con 2/3 sesiones semanales de 35 minutos? Estas nuevas tecnologías nos permiten analizar una cantidad importante de variables permitiéndonos dar “dosis” de entrenamiento más ajustadas que antaño.

Cada tipo de atletas tiene su carencia en cuanto conocimiento por ejemplo, los corredores de ruta; las dudas vienen por la intensidad de los entrenamiento, sobre todo rodajes extensivos, hay una falsa creencia que los atletas deben rodar al ritmo de competición cada fin de semanas, “es que si quiero correr un maratón a 4`/km tendré que hacer las tiradas largas a ese ritmo ¿no?, claro que no, una competición es una situación excepcional y única en la temporada, usualmente debemos trabajar el sistema lipolítico, ajustar detalles de hidratación y equipación en dichos rodajes a un ritmo controlado y  cómodo.

Los atletas ultratrail y ultradistancia tienen una tendencia natural a obsesionarse con el volumen, olvidando en que hay una pérdida de correlación de volúmenes por ejemplo entre el maratón convencional y una carrera de 24 horas o  un ultratrail:

  • Fabián, cuando yo preparé el maratón llegue a meter 150 km/semana,

  • Qué hacemos? Intentamos llegar a 600  o  700 km/semana pregunto yo? Obviamente no, este tipo de competiciones requieren de planteamiento en cuanto a periodización y método diferente, de ninguna manera podemos incrementar exponencialmente el volumen.

Los trabajos de fuerza en el gimnasio suelen generar dudas razonables, en cuanto a la dinámica de trabajo y selección de ejercicios y pesos, es clave hacer saber que la fuerza sea un complemento importante de la carrera, pero no lo es todo, al fin y al cabo somos corredores no levantadores de pesas ni competidores de fitness, si nos pasamos con la rutinas penalizará a nivel energético y generará interferencias importantes en la carrera.

Un plan de entrenamiento es una amalgama exquisita de muchas variables y deber ser acorde al nivel, edad, obligaciones familiares y laborales como también características prueba y época del año de nuestro deportista, el volumen, intensidad y rutina de fuerza debe realizarse en consecuencia a las necesidades de la prueba y mesociclo en cuestión, explicar, formar a nuestros deportista requiere de una labor pedagógica que lleva años en dar frutos, conocimientos, paciencia y didáctica son claves para lograr esto.